Cuando se trate de tu sueldo, ¡atrévete a negociar!

Negociar sueldo

Hace un tiempo hicimos un estudio que nos arrojó que apenas el 5% de los candidatos se “atrevía” a negociar su sueldo al momento de recibir una carta oferta. Sin embargo, y del otro lado de la vereda, la encuesta también mostraba que el 80% de las empresas estaba “dispuesta” a negociar con el candidato. ¿Por qué tanta diferencia?

Miedo. Simple y claro.  Miedo a perder la oferta, miedo a que la empresa “se ofenda” si trato de negociar un poco, miedo a que me crean “mal agradecido”. Miedo.

El proceso de negociar es incómodo e incierto, ¡pero tremendamente importante! A negociar se aprende. Es un músculo que se puede desarrollar. Por supuesto que si vamos a improvisar a una negociación, yo también estaría aterrado. Pero la clave es la preparación previa, algo que muchos candidatos pasan por alto. Negociar tu carta oferta no es “pedir 100 luquitas más” a ver si pasa. Negociar comienza antes de recibir la oferta y termina después de dar el sí.

Ojo que negociar tiene implícito cierto riesgo, nunca es 100% seguro. Pero si te preparas bien tienes muchas chances de conseguir “algo”. Cuando eres el elegido de la terna, la empresa te quiere a ti y solo a ti. Eres el que llena sus expectativas y negociar un poco no debería ser problema. Recuerda además que las empresas cuando buscan profesionales, siempre buscan dentro de un rango de renta de X a Y, y la renta final u oferta va a depender de varios factores. Nunca se busca una persona para pagarle X y solo X. Por eso siempre existe cierta tolerancia y espacio para negociar un poco.

Es importante que al momento de negociar seas creativo. Por ejemplo: si te ofrecen un sueldo un poco inferior a lo que pretendías y finalmente no logras que lo mejoren, entonces puedes pedir que te reajusten a los 6 o 12 meses. O bien podrías pedir que te aseguren el bono de gestión del 1er año (a todo evento). De esa forma puedes compensar y recuperar lo que no lograste a la entrada.

Otra cosa que me llama la atención de los candidatos al momento de recibir una carta oferta es que no se atreven a negociar beneficios y dan por sentado que los beneficios “estándar” de la compañía son los que me tocan. Esto no es así. Muchas veces hay espacio para negociar cierta flexibilidad laboral, o que te apoyen con algún curso o posgrado, o que te den algunos días adicionales de vacaciones o te pasen un estacionamiento, etc. Debes saber pedir ciertas cosas, pero con argumentos sólidos.

Quiero cerrar esta columna destacando uno de los aspectos más importantes para mí a la hora de negociar. Tu ACTITUD. La actitud es clave en una negociación y siempre debe ser vista como cooperativa y no competitiva. Se acabaron los tiempos en que uno negociaba como gánster, a la fuerza o haciéndose el interesante. Nadie quiere eso: ni la empresa ni el candidato. Se supone que estamos iniciando una larga y duradera relación, por lo que “hacerse el duro” afecta más negativa que positivamente el proceso.

Cuando entres a una negociación, visualiza e imagina que todo va a terminar muy bien y que ambas partes se verán beneficiadas. Sé creativo en proponer soluciones y también practica la escucha activa. Que te vean en plan de colaboración y apertura para llegar a acuerdos.

En SmartPlacement la negociación salarial es un tema en sí mismo y parte de nuestra exitosa metodología. No por nada, cerca del 80% de los alumnos logra recolocarse por una renta mayor o igual a la que tenía antes de ser desvinculado. Eso no es casualidad. Si quieres conocer más de nuestros programas, pincha aquí.

Mucha suerte en tu próxima negociación!

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